Audi TT

Los autos deportivos descapotables, o roadsters, invariablemente tienen la desventaja de tener un medallón de parabrisas que se sacude o se retuerce cuando se recorre una pista desigual con limpiabrisas a alta velocidad, de oírse ruido causado por el viento y de filtraciones. No el Audi TT Roadster. Sin embargo, mi queja es un punto ciego que puede dar cabida a un edificio gubernamental de tamaño mediano. Con su baja y abatible línea de techo y altos hombros, el TT nunca ha sido un auto grandioso para la visibilidad hacia el exterior, pero el grosor de las esquinas del techo (en cada lado del medallón trasero) significa estirar el cuello para cambiar de carriles y realizar maniobras de reversa traicioneras en estacionamientos atestados. Esta queja se remedia fácilmente en 12 segundos, simplemente haciendo descender el techo blando eléctrico, que de todos modos es como debería disfrutarse este auto.
El TT Roadster es excepcionalmente rígido; Audi ha creado una estructura que rivaliza con la mayoría de los autos de cabina cerrada en cuanto a rigidez. La verdadera fuerza de la carrocería está oculta dentro de los estribos de las puertas. Extrusiones de aluminio son usadas para conectar los extremos frontal y posterior para contrarrestar las fuerzas de torsión. El nuevo Roadster es 120 por ciento más rígido que la generación anterior. Esto se traduce en un auto que no sólo se siente más confiable, sino también es sorprendentemente silencioso con el techo arriba o abajo.
En papel, el Roadster no llega a ser 200 libras más pesado que el coupé, pero en la carretera se siente como si lo fuera sustancialmente más. Nuestro TT estaba equipado con el motor 2.0T acompañado por la caja de velocidades S tronic favorita de todos, alias DSG. Hay una sustancial diferencia entre las modalidades estándar y deportiva. En la modalidad estándar, el motor oscila alrededor de 2000 a 25500 rpm y rinde impresionantes 26 millas por galón (mpg). En la modalidad deportiva, los engranajes alcanzan 6000 rpm y los cambios de velocidades están perfectamente sincronizados al frenar en las curvas.
La sintonización de la suspensión se inclina hacia el lado de la comodidad en carretera, pero bien aparejados desempeños de muelles y amortiguadores hacen entretenido manejar en caminos vecinales y rampas de salida. La mayor desventaja quizá esté en las ruedas de 17 pulgadas estándar. Este es un vehículo demasiado bonito (y costoso) para venir con algo más pequeño que ruedas de 18 pulgadas. Además de superficies laterales más cortas, las opciones de ruedas en 18 y 19 pulgadas también tienen un neumático más ancho: 245 en comparación con 225.
El TT Roadster tiene un precio base al menudeo sugerido por el fabricante de apenas poco menos de 40,000 dólares, lo cual no es un mal precio. Con opciones, nuestro auto de prueba alcanzaba poco menos de 50,000 dólares. Muchos autos a ese precio tendrán ventajas sobre el Audi en una categoría u otra, pero quizá no ofrezcan el paquete completo del TT.








